miércoles 24 de febrero de 2010

Primera super grid europea

10 países nórdicos tratan de crear una super red verde y limpia donde se podrán conectar parques eólicos de Escocia, parques solares de Alemania y centrales hidroeléctricas de Noruega, entre otros. En realidad, la idea surge del estudio que la Asociación Europea de Energía Eólica realizó, indicando que el 10% de la demanda energética de Europa puede ser satisfecha desde parques eólicos offshore, siempre y cuando se realicen nuevos desarrollos tecnológicos para tal efecto. En este sentido, dicha super red consistiría en la interconexión inicial de dichos parques eólicos offshore, para después expandirse a otras fuentes de energías renovables en los países pertenecientes al acuerdo.

Para ello, se ha definido una red de miles de kilómetros de cables submarinos de alta eficiencia. Estos cables costarán alrededor de 30.000 M€. De esta manera, cualquier energía renovable generada en el Mar del Norte podría estar disponible para cualquier país. Además, la super red hará la función de una batería gigante de 30GW para la energía limpia y alternativa europea. Con todos estos desarrollos, se creará una autopista panaeuropea eléctrica real y efectiva.

Esta red almacenará electricidad cuando la demanda de energía sea baja, y estará complementada por miniparques renovables locales. La red del mar del Norte operaría como la columna vertebral de la futura super red eléctrica europea, donde cada vez más energía será producida desde fuentes de energías renovables.

A la misma vez, se pretende superar los problemas relacionados con la fiabilidad asociados con la energía renovable, ya que la inestabilidad de los fenómenos naturales quedaría superada por el equilibrio dado entre todas ellas por la razón de que al menos un fenómeno natural estará siempre vigente como por ejemplo viento, olas o sol. Justin Wilkes, director de las políticas de la Asociación europea de Energía Eólica (EWEA), comenta: “Si Europa es capaz de desarrollar una super red, conformará la piedra angular para la lucha por el cambio climático ya que permitirá la integración a gran escala de la producción de energía eléctrica renovable”.

Este proyecto involucra la participación de 10 países como Alemania, Francia, Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Noruega, Dinamarca, Suecia, Irlanda y Reino Unido. Además, pretende construir un pequeño hito para que en el año 2020 se pueda lograr alcanzar el 20% de las necesidades energéticas desde fuentes renovables de energía.

En la actualidad, las plantas hidroeléctricas de Noruega equivalen a 30 centrales térmicas y servirían como baterías de almacenamiento para la super red. Pueden utilizar la energía extra sobrante para bombear agua hacia arriba y almacenarla como energía potencial para cuando se demande. De esta manera, el agua caerá otra vez para crear la fuerza necesaria para generar electricidad cuando haya un sobredemanda energética. Además, los beneficios de una super red offshore no consisten solamente en conectar parques eólicos, sino una capacidad adicional dentro de estas nuevas líneas que permitirá comerciar con la energía entre países, y por tanto, mejorar la competitividad europea.

La asociación europea de energía eólica ha realizado un estudio sobre los costes de la conexión de los propuestos parques eólicos de 100GW y sobre la construcción de interconexiones. Estos harán funcionar parques eólicos y de energía maremotriz a la misma vez en el futuro. El coste será aproximadamente de 30.000M€.

En este sentido, el ministro de energía y de cambio climático de Reino Unido, Lord Hunt, comenta sobre el plan la importancia de construir una visión común futura y establecer las bases para el desarrollo futuro.

Hunt está de acuerdo que la super red europea será un proyecto a largo plazo pero que no quedará en su fase de planificación, sino que tomará forma en el futuro. Además, comenta los retos que algunos países afrontan para los próximos años como Reino Unido, que en el 2050 debe alcanzar la descarbonización del suministro eléctrico.

Relacionado con el impulso en esta dirección, el Reino Unido ha incentivado a empresas como Vestas, Clipper Windpower y Mitsubishi Power Systems para entre otros proyectos, desarrollar las palas más grandes del mundo, fortalecer sus centros de I+D+i o para fundar nuevos centros tecnológicos y de I+D+i que aborden los retos que esta super red podría generar en un futuro próximo.

De esta manera, el desarrollo tecnológico y empresarial que algunos países pretenden alcanzar en las energías renovables, está acelerando la competitividad entre los mismos, de manera que aquellos países que no inviertan o desarrollen a la misma o más velocidad que estos, será muy probable que pierdan el posicionamiento empresarial necesario para competir en un futuro muy próximo.

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