Oportunidades empresariales para el coche eléctrico
El coche eléctrico será uno de los referentes en la próxima Ley de Economía sostenible del Ejecutivo español. De esta manera, el ministro Miguel Sebastián señala el coche eléctrico como uno de los ejes del Pacto por la Energía que se propondrá a las fuerzas políticas.
Para ello, se ha ratificado los acuerdos para el proyecto MOVELE de impulso a los coches eléctricos en Madrid, Barcelona y Sevilla, y refleja su importancia en la consideración del ministro como “un exponente del nuevo modelo de crecimiento de la economía española”.
El Plan MOVELE prevé la creación de 500 puntos de recarga en estas ciudades, introducir 2000 vehículos eléctricos o híbridos, con el fin de evitar los gases contaminantes de la ciudad, la dependencia de combustibles fósiles y el calentamiento global.
Para ello, se prevé una serie de medidas incentivadoras para el uso y compra de dichos vehículos, como la reducción de impuestos, incentivos para la compra, aparcamientos gratuitos, uso de carriles bus-bici, etc.
La introducción del coche eléctrico permitirá aumentar la capacidad de generación de las fuentes renovables, ya que la imprevisibilidad de la generación de éstas se puede equilibrar con la mayor capacidad de acumulación que proporcionará un parque de baterías por los coches eléctricos.
El sistema eléctrico español estaría capacitado para dar respuesta a las necesidades de los coches eléctricos para el 2014, con los condicionantes que la recarga se haga en casa y en horario nocturno. De esta manera, el exceso de producción para el 2014 sería suficiente para recargar 6 millones de vehículos eléctrico entre las 11 de la noche y las 8 de la mañana, ya que por ejemplo, la energía eólica producida en este horario podría ser mejor aprovechada por el aumento de MW eólicos instalados en un futuro.
De esta manera, la palas de los aerogeneradores podrían seguir funcionando y se equilibraría la curva de carga. En un hipotético escenario de 2 millones de coches eléctricos, se produciría un incremento de la demanda de unos 2.000 MW en cada una de las horas de la madrugada. De todas maneras, el uso de la electricidad de noche, requerirá de incentivos para abaratarla.
Por otra parte, el tiempo de recarga suele transcurrir entre 4 y 8 horas, por lo que un grupo del MIT (Massachusetss Institute of Technology) desarrolla el proyecto “eLeven” para reducir el tiempo de descarga a 11 minutos, donde el coche se abastecería para una autonomía de 320 Km.
El futuro de las sinergias entre las energías limpias y los vehículos eléctricos podrían aumentar sobre todo por la gestión de la red, ya que se vislumbra las redes eléctricas inteligentes reversibles (V2G), donde la electricidad pasaría a las baterías de los coches en las horas de menor consumo, mientras que desde los vehículos podría entregarse a la red en horas punta.
Por otro lado, los coches se podrán recargar desde las electrolineras, en operaciones entre 10 y 30 minutos, aunque la recarga dependería de la tecnología de las baterías del vehículo.
Y finalmente, se abre la opción a la sustitución de las baterías, de modo que el comprador adquiere el coche pero no la batería, que sería utilizada en forma de alquiler o sistemas similares. Sin embargo, esta fórmula no está siendo acogida por la industria como una solución potencial interesante por los inconvenientes que plantea desde su inicio, como la estandarización de baterías, calidad de suministro permanente, logística o duración de la misma.
En este sentido, se dibuja un escenario de unas 280 electrolineras donde recargar los coches eléctricos. Algunas de ellas, no conllevan ningún coste por el momento, pero se registra estudios para el análisis posterior de la demanda y el consumo. El objetivo es tener desplegado una red de electrolineras por todo el territorio español, de manera que cuando la industria automovilística ofrezca sus vehículos eléctricos, el comprador tenga a su disposición las infraestructuras suficientes para poder recargar su vehículo de manera que pueda recorrer longitudes amplias por el territorio español.
Por estas razones, las electrolineras se consideran un negocio de 300 millones al año, por las que constructoras, empresas petroleras y compañías eléctricas pugnan por la red de recarga de los coches del futuro.
Las constructoras y petroleras abogan por un modelo regulado, basado en concesiones públicas para la instalación de infraestructuras de recarga necesarias. Se podrían utilizar los estacionamientos públicos o el mobiliario urbano, espacios donde las constructoras y filiales tienen una amplia presencia.
Este sistema puede que garantizase un despliegue rápido, pero evitaría el desarrollo de una alternativa que garantice la libertad del consumidor final. Las compañías se convertirían en meras intermediarias entre el usuario y el productor de la energía (las eléctricas), encareciendo el proceso.
Las petroleras en cambio, ante la inminente pérdida de negocio en el segmento de combustibles, abogan por cambiar algunas gasolineras por electrolineras, aunque las eléctricas denuncian que este cambio podría sobrecargar las horas punta y generar incidencias en el sistema. Por esta razón, las eléctricas abogan por la instalación de estos sistemas en el garaje del hogar, de manera que la operación se realizaría de manera lenta y preferentemente por la noche, con la que la red no registraría incidentes y el coste para el usuario sería menor.
En California por ejemplo, las empresas SolarCity y Rabobank colaboran para crear el primer corredor a nivel mundial para la recarga de coches eléctricos de manera rápida y de energía solar. Este corredor estaría ubicado en 4 ciudades de manera que permitan a los coches eléctricos usar la energía solar para recargarlos y optimizar el tiempo de recarga al máximo.
Por otro lado, se pueden ver como ciudades europeas toman medidas en contra del diesel, como el combustible que más contamina en la actualidad. En este sentido, el ayuntamiento de Madrid prohibirá que taxis y autobuses usen motores diesel. La empresa Municipal de Transportes EMT no volverá a comprar vehículos diesel y la renovación de los taxis no podrán ser diesel después de su vida útil, con el fin de fomentar el coche eléctrico. De esta manera, Madrid es la primera ciudad que favorece una tecnología en detrimento de otra por cuestiones medioambientales.
Por todas estas razones, el coche eléctrico va a generar una serie de nuevos espacios de mercado, donde las empresas que dispongan de los suficientes recursos, inversión y conocimiento podrán posicionarse en la nueva era del transporte personal y público, además de la creación de nuevos dispositivos y tecnologías que garanticen servicios de calidad al ciudadano y a las ciudades.
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