jueves, 18 de junio de 2009

Energía termosolar: ¿Puede España ganar la carrera de la energía termoeléctrica?


España es uno de los actores más importantes a nivel mundial en el ámbito de la energía termosolar. Nuestros recursos óptimos de radiación solar, disponibilidad de agua,  centros de investigación y desarrollo tecnológico, unido a la dedicación desde hace años a este tipo de energía, son los principales factores que han contribuido a este éxito. Sin embargo, y con diferencia a otras fuentes de energía limpias como por ejemplo la eólica y la solar fotovoltaica dónde existe una fuerte competencia con otros países como Alemania, Japón o Dinamarca, España tiene en su mano la oportunidad de liderar en solitario la carrera de la energía termoeléctrica. ¿Conseguirá aprovecharla?




Escenario actual


El escenario que presenta el mercado termosolar en la actualidad es muy positivo, ya que hay muchas expectativas de que llegue a ser una de las principales fuentes de energía utilizada para reducir las emisiones de CO2 a nivel mundial. Andalucía es líder mundial en este sector tanto, por número de proyectos lanzados como por la actividad de las empresas andaluzas y españolas fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por hacer, hay que sacar máximo partido de las fortalezas que posee la industria española y aprovechar  las numerosas oportunidades que el mercado presenta. 


Cabe destacar que España cuenta con los recursos para ganar la carrera en el sector, ya que Andalucía ha sido pionera en la investigación y desarrollo de la tecnología termosolar. En la actualidad, es la primera región de Europa en implementar proyectos comerciales de centrales termosolares y la única dónde hay una central con tecnología de concentración de torre con helióstatos planos. Además, posee la primera central comercial de colectores cilíndro parabólicos y con almacenamiento de sales fundidas. Andalucía por tanto, es líder mundial en esta área con unas previsiones de registro entre 2.000 y 3.000 MW.


El avance en el desarrollo de estas tecnologías en la región andaluza se debe principalmente a las investigaciones de sus universidades y de las experiencias realizadas en la Plataforma Solar de Almería (PSA), considerada como uno de los centros de investigación en tecnología termosolar más importantes a nivel mundial. Dentro de la PSA, también está ubicado el Centro Tecnológico Avanzado de Energía Renovables (CTAER) dedicado a I+D+i y la transferencia tecnológica entre las empresas e instituciones relacionadas con el sector. 


La presencia de estos prestigiosos centros de investigación ayudará a acelerar el desarrollo y comercialización de la llamada segunda generación de centrales solares termoeléctricas, que prometen revolucionar el sector, resolviendo los principales problemas de la tecnología tradicional como son la inmadurez y ineficiencia. Uno de los principales objetivos de estas nuevas tecnologías estaría en bajar antes de 2020 el coste de producción e inversión en estas centrales a un 0,12 €/kWh y 2.500 €/kWh respectivamente. La estrella de esta nueva generación serán los sistemas que operan a altas temperaturas (500-1200 ºC) y altos flujos de radiación solar concentrada, basados tanto en sistemas de disco sterling, como en sistemas de receptor central. 


Esta segunda generación se caracteriza por su modularidad, alta eficiencia, menor impacto medioambiental, versatilidad,  y capacidad de almacenar la energía capturada de forma competitiva, y por lo tanto, su aplicación e incorporación en proyectos comerciales convertirá a la energía termoeléctrica en una solución mucho más rentable para las empresas españolas facilitando su desarrollo tanto en España como en los mercados internacionales. 


Un ejemplo del avance en esta área se puede ver en el lanzamiento del proyecto Consoli+da, que tiene como objetivo reducir los costes de producción de la energía termosolar para hacerla más competitiva frente a otras fuentes de energía menos limpias. Cuenta con más de 24 millones de euros en financiación y participarán más de  20 empresas y 18 centros de I+D. Entre varias líneas de investigación del proyecto se pretende desarrollar un sistema de receptores de alta concentración y temperatura que mejore el rendimiento actual de las plantas solares. 


Junto con la capacidad de I+D+i en este sector, el área empresarial e industrial en Andalucía también es muy potente con fábricas de componentes esenciales para las centrales termosolares, como por ejemplo los tubos absorbedores de los colectores cilindro-parabólicos, donde el mercado cuenta con empresas andaluzas termosolares reconocidas a nivel internacional. Este sector también se caracteriza por la presencia de varias empresas extranjeras como son la alemana Schott, dedicada a la tecnología de vidrios especiales y Solel la empresa Israelí que contará con la primera fábrica integrada del mundo en la que se producirán todos los componentes necesarios para la puesta en marcha de un campo solar termoeléctrico: estructuras metálicas, espejos cilindro-parabólicos y receptores (UVAC).


Retos actuales


Por todo lo expuesto anteriormente, es evidente que España está en la vanguardia del sector termosolar. Es imprescindible que las empresas del sector utilicen el conocimiento generado a través de un diálogo habitual con las principales instituciones de investigación en la industria. Esto es de particular importancia para las empresas grandes que disponen de los recursos financieros para introducir las nuevas tecnologías en sus proyectos. Para aquellas empresas auxiliares o de pequeño tamaño, el desarrollo de sistemas de vigilancia competitivo y tecnológico, y la posibilidad del establecimiento de acuerdos de colaboración con las grandes empresas son unas de las opciones que se presentan. 


Nuestra posición significa que nuestras empresas se encuentran en una posición aventajada para aprovechar las oportunidades de negocio que presenta el sector tanto dentro de la Península como fuera. 


Dentro del mercado español, el abaratamiento de los precios a causa del incremento de competidores en el sector, en particular entre los proveedores de componentes, facilita el desarrollo de proyectos termosolares. Hace seis meses, los fabricantes de turbinas, espejos y tubos receptores tardaban más de dos años en proveer sus productos. Sin embargo, debido a la ralentización de la demanda, el aumento de la oferta, la ampliación de capacidad de las fábricas de los principales actores en el mercado, Scott y Solel, el escenario ahora es muy diferente. Esto, junto con la entrada de nuevos agentes en el mercado está rompiendo la cadena de valor de la industria que, hasta ahora,  había sido denominada como “altamente concentrada”, con las principales empresas realizando todas las partes del proceso: ingeniería, compra y construcción.


Sin embargo, el mercado español presenta un panorama inseguro a corto plazo para la energía termoeléctrica debido a las restricciones de crédito y la falta de un marco regulatorio estable a largo plazo. En primer lugar, la crisis económica está afectando al mundo entero, y particularmente a la financiación privada disponible. Todo ello también ha afectado al sector de las energías renovables, con unas restricciones de crédito importantes, causando un parón de muchos nuevos proyectos de energía termosolar, o en fase poco avanzada. 


Después de las dificultades que sufrió la industria solar fotovoltaica el año pasado con un crecimiento por encima del 500% en potencia instalada, y su posterior regulación que limitó la expansión de esta energía, nadie quiere repetir la experiencia. 


Sin embargo, se estima que el tope establecido en el real decreto 661/2007 se superará en menos de dos años y, que a finales de 2010, la potencia instalada de energía termosolar se duplicará. Además, la gran incertidumbre que  el decreto 6/2009 ha creado para las instalaciones termoeléctricas, deja en un interrogante enorme las primas adscritas a las próximas plantas a construir. Este hecho lleva a una situación problemática en la industria, ya que nadie sabe qué pasará a partir de ahí. Esto unido a los largos plazos tanto, en la petición de licencias como en la construcción de las plantas (18 y 24 meses respectivamente), implica que los promotores están obligados a construir este verano si quieren entrar en el sistema de primas que está en vigor actualmente.


Oportunidades existentes


Una de las principales oportunidades de este sector, dada la incertidumbre del mercado nacional, está en los mercados internacionales, principalmente Estado Unidos. El plan de “estímulo” recientemente aprobado por el presidente Obama, ha confirmado su apuesta por las energías renovables y particularmente la energía termoeléctrica. En este plan, el gobierno estadounidense ha destinado $787.200 millones a proyectos energéticos con un enfoque en las energías renovables, la eficiencia energética e investigación de tecnologías limpias.


Este impulso por parte del gobierno, junto con la existencia de un gran mercado, lo convierte en una oportunidad de internacionalización para las empresas Españolas. 


Otro mercado internacional interesante es Argelia, cuyo potencial técnico-económico de producción de electricidad solar se sitúa en 170.000 TWh/año, en comparación con 1.278 TWh/año de España lo que le convierte en uno de los focos más importantes de inversión en este tipo de tecnología.


Aparte de estos países que ya han apostado firmemente por este tipo de tecnología, también existen otros mercados que están emergiendo fuertemente. Un ejemplo clave de ellos es Israel, que anunció a principios de este año un concurso público para adjudicar 250 megavatios generados por energía solar, uno de los proyectos solares más importantes en todo el mundo. El ganador del concurso recibiría los derechos de generar la energía eléctrica y verterla a red. El total del contrato ha sido estimado en una cifra de entre 600 y 700 millones de dólares, demostrando así las grandes oportunidades de negocio que existen en estos mercados.


También están apareciendo nuevas áreas de explotación, presentándose como nuevas aplicaciones para la tecnología termosolar. Un ejemplo claro de una de estas áreas es la instalación de centrales termosolares en el desierto, y el proyecto Desertec. Esta oportunidad, aún es más atractiva para las empresas Españolas, si se considera que se estima que estos proyectos podrían generar beneficios muy importantes para 2020 y que este concepto forma parte de uno de los proyectos de la recién formada Unión por el Mediterráneo. 


Con el fin de buscar una entrada relativamente fácil en estos nuevos mercados, una vía que ofrece muchas oportunidades,  pero que suele estar muy poco aprovechada principalmente debido a la falta de información, es la participación en concursos públicos tanto nacionales como internacionales. Esto se presenta como una opción atractiva y viable para aquellas empresas que quieren establecerse en el mercado de la energía termosolar pero no disponen de la financiación para realizarlo.


Aunque, hay una gran diferencia entre la financiación privada y los concursos públicos, el último ofrece a las empresas otra vía de negocio. Además, si el proyecto concursado corresponde con la actividad de la empresa solicitante, crea sinergias que podrían generar unos beneficios importantes. Un ejemplo de esto se puede ver con la empresa Española Abengoa Solar que recibirá 1,35 millones de euros del Departamento de Energía de los Estados Unidos para la realización de la primera fase de tres proyectos de I+D en termosolar. Para asegurar la identificación de todos los concursos públicos existentes, una opción sería el establecimiento de un sistema de inteligencia competitiva a nivel global. 


En conclusión, existe el conocimiento, existe la infraestructura y existen las oportunidades de mercado, sólo hay que aprovecharlas. En respuesta a la pregunta inicial, España si puede liderar en solitario la carrera de la energía termosolar. Para conseguir este objetivo, las empresas españolas tienen maximizar el uso de los prestigiosos centros de investigación y desarrollo, poner en práctica el conocimiento generado y aprovechar todas las oportunidades que se presentan a nivel internacional. Mientras tanto, y con el fin de facilitar el desarrollo empresarial en este ámbito, el gobierno también tiene que intentar asegurar el futuro de la industria a través del establecimiento de un marco regulatorio más estable y a largo plazo. 


España tiene todo lo necesario para liderar este sector y seguir innovando para establecer una distancia mayor cada día con respecto a sus competidores. No solamente se necesita para ello empresarios emprendedores que actúen individualmente, sino estrategias sectoriales y colaborativas que potencien al máximo grado su potencial de desarrollo, crecimiento y competitividad globa


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