miércoles, 4 de noviembre de 2009

EERR y empleo en el 2030

Un estudio realizado por el Consejo europeo de Energías Renovables y Greenpeace explica como la industria energética renovable podría generar 6.9 millones de empleos hasta el 2030, si todos los líderes mundiales decidiesen apostar por energías más verdes en la Cumbre del clima en Copenhague en Diciembre.

La conversión entre el carbón y la generación eléctrica renovable no solamente evitará 10 millones de toneladas de CO2, sino que creará 2,7 millones de trabajos más hasta el 2030 que de continuar como vamos hoy en día. Contrariamente, la industria del carbón se reduciría en 1,4 millones de empleos por todo el mundo, por la racionalización de las minas de carbón.

El informe “Working for the climate: Renewable Energy&The green job (R)evolution asegura que para el año 2030, 6,9 millones de personas podrán trabajar en la industria de las energías renovables, y que otro 1,1 millones de personas trabajarán en nuevos puestos de trabajo creados por el incremento de la eficiencia eléctrica en distintas aplicaciones.

Christine Lins, Secretaria General del Consejo Europeo de Energías Renovables, constató que existen 450.000 personas trabajando en la actualidad en el sector de las energías renovables, representando unos ingresos de 45.000 millones de euros. Esta investigación prueba que el sector de las energías renovables es clave para abordar adecuadamente el reto del cambio climático así como la crisis económica mundial.

“Los líderes globales pueden gestionar las crisis dual del cambio climático y la económica a la misma vez invirtiendo en las energías renovables” dice Sven Teske, experto senior en energía de Greenpeace y autor del informe. “Por cada empleo perdido en la industria del carbón, la revolución energética crea 3 nuevos empleos en la industria de las energías renovables. Podemos elegir trabajos verdes y crecimiento, o por el contrario, desempleo y colapso social y ecológico.


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Sensores inteligentes para EERR

Los microsistemas integrados inteligentes permiten añadir inteligencia e interactividad en nuestro entorno cotidiano, mediante sistemas electrónicos miniaturizados y multifuncionales. Un ejemplo clásico es el sensor de lluvia de los coches, un microsistema que en poco más de un centímetro cuadrado incorpora varios dispositivos (como un sensor de lluvia, un sistema que mide su intensidad y los circuitos que los conectan con el automóvil) y que arrancan automáticamente el limpiaparabrisas con diferentes velocidades, en función de la lluvia detectada.


En el sector de las energías renovables como la solar y la eólica, se está trabajando para desarrollar microsistemas que permitan controlar tanto la generación de energía como su distribución (redes eléctricas inteligentes).Otros ejemplos de aplicaciones se encuentran en la sanidad, como los sistemas analíticos portátiles que acoplan sensores (de ADN, de glucosa o de anticuerpos, entre otros) con los sistemas de medición.


Se trata, pues, de sistemas que buscan la resolución de problemas desde el punto de vista del sistema y no de sus componentes, diseñando soluciones completas y adaptadas a problemas específicos, con un conjunto de circuitos acoplados que no sobrepasa el tamaño de uns pocos centímetros.


EEUU está desarrollando planes de fomento para el desarrollo tecnológico en el área energética, donde entre los proyectos subvencionados se incluye la instalación en los hogares de las familias estadounidenses de contadores eléctricos "inteligentes" así como la ubicación de miles de nuevos transformadores digitales y sensores.


Podríamos poner como ejemplo, la isla mediterránea de Malta, donde la energía y el agua están íntimamente relacionadas. La electricidad de este país procede en un 100% de la importación de combustibles fósiles. Además, casi el 50% del suministro de agua depende de plantas desalinizadoras que funcionan con energía eléctrica. De hecho, cerca del 75% del coste del agua procedente de estas plantas está directamente relacionado con la producción energética. Mientras, el aumento del nivel del mar amenaza las reservas de agua dulce subterránea.


Esta situación presenta una serie de retos complejos e interconectados que requieren la adopción de medidas urgentes para asegurar al país recursos sostenibles en el futuro.


Un planeta más inteligente necesita una lógica energética más inteligente. Por ello, las compañías nacionales de energía y agua —Enemalta y Water Services Corporation— colaboran con IBM para ayudar a este país a convertirse en el primer Estado del mundo en construir una red nacional inteligente y un sistema integrado de electricidad y de gestión de agua.


Este sistema podrá identificar las pérdidas de agua y de electricidad en la red, permitiendo a ambas compañías gestionar sus inversiones de forma más inteligente y reducir la ineficacia. Un total de 250.000 contadores interactivos monitorizarán el uso de la electricidad en tiempo real, establecerán tarifas variables y retribuirán a aquellos consumidores que menos energía y agua consuman.


Miles de sensores inteligentes instalados en las líneas de transmisión, estaciones y otras infraestructuras ayudarán a gestionar la distribución de electricidad de forma más eficiente y a prevenir averías.


Todos estos datos pueden unirse y analizarse para ayudar a reducir los costes, el consumo y las emisiones de gases de efecto invernadero. Al entender la gestión de los recursos hídricos y energéticos como un solo sistema, el Gobierno de Malta puede ofrecer a sus ciudadanos mejor información para tomar decisiones más inteligentes sobre cómo y cuándo usar la energía —y el país puede empezar a reemplazar el uso intensivo de combustibles fósiles por energías renovables de cara al futuro.


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Nuevo aerogenerador Tornado

'Tornado Like', primer ejemplo de 'turbina eólica sin palas', es un proyecto italiano basado en un nuevo concepto de extracción energética que promete reducir significativamente el impacto ambiental, revitalizando la esperanza en un uso masivo de este tipo de energía.

Hay fundamentalmente tres tipos de problemas: el impacto visual o paisajístico, las emisiones de ruido acústico, y sobre todo, el riesgo para la avifauna, "hacia al cual el WWF es muy sensible", asegura Massimiliano Varriale, responsable técnico del sector Energía y Residuos de WWF Italia.

La falta de aspas de este prototipo, su sugestiva forma cónica y las dimensiones reducidas (solo tres metros de altura frente a los 70 metros de las actuales turbinas), permitirán una perfecta integración entre naturaleza y tecnología, ofreciendo además una solución a la mortandad de las aves.

El aire entra en el dispositivo y genera un vórtice interior, creando una nueva clase de corrientes continuas (también en ausencia de viento). Será suficiente una velocidad de viento de tres o cuatro metros por segundo para asegurar una potencia de 100/200 vatios. Con viento mas fuerte podrá llegar a la misma potencia de un aerogenerador tradicional.

El proyecto llevado a cabo por Western Co, sociedad italiana de San Benedetto del Tronto, especializada en energías renovables, nace desde el desarrollo de los estudios sobre la energía cinética de la 'Russian House for International Scientific & technological Cooperation'.

"Queremos crear generadores de energía que concilien el desarrollo de la humanidad con el respeto al medioambiente", afirma el presidente de la compañía, Giovanni Cimini.

El primer parque eólico experimental será construido en el Parque de los Montes Sibillini y cuenta con el apoyo del partido 'Verdes de Toscana'. La compañía italiana subraya que todavía el dispositivo no se encuentra en el mercado aunque prevé iniciar su producción durante el segundo semestre de 2010.

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Generación Distribuida: tecnologías, beneficios y retos

La generación distribuida (GD) es la generación y el almacenamiento de energía eléctrica a pequeña escala, lo más cercana al centro de carga, con la opción de interactuar (comprar o vender) con la red eléctrica o trabajar aisladamente.

En la actualidad se considera la generación Distribuida como un concepto más amplio llamado Recursos energéticos distribuidos, que incluye, no solo la generación distribuida sino el almacenamiento y cargas de respuesta.

Las arquitecturas de sistemas de energía incorporarán la GD, como ya está sucediendo en distintas partes del globo. Fundamentalmente por el impulso que muchos gobiernos están realizando para luchar contra el cambio climático.

Este tipo de sistemas son instalados con capacidades relativamente pequeñas respecto a las centrales de generación. En las fuentes se manejan diferentes rangos: menores a 500 kilowatts (kW); de 1 MW a 5 MW; así como de tan sólo unos cuantos kilowatts, en lo que respecta a las tecnologías disponibles, la capacidad de los sistemas de GD varía de cientos de kW hasta diez mil kW.

La Generación Distribuida no está confinada al uso de combustibles fósiles. Algunos países y regiones tienen fuentes de energía renovables importantes integradas en la rejilla de energía a través del uso de turbinas de viento y combustión de biomasa. Incrementar las cantidades de generación distribuida requerirá cambios en la tecnología para gestionar la transmisión y distribución de la electricidad.

En este sentido, deberíamos citar como caso de éxito el proyecto Fénix de Iberdrola, que ha tenido como objetivo diseñar y desarrollar una central eléctrica virtual a gran escala que permita la integración de plantas de generación distribuida en la red eléctrica de transporte.

Esta iniciativa liderada por la eléctrica, dentro del sexto Programa Marco de I+D+i de la Comisión Europea, ha supuesto una inversión de 15 millones de euros y ha contado con la colaboración de socios como EDF, National Grid, REE, Gamesa, Siemens, Areva o Tecnalia.

En concreto, Iberdrola y las demás empresas han logrado poner en marcha en Bilbao una central eléctrica virtual a gran escala que ha sido la encargada de gestionar diversos generadores distribuidos y han demostrado que es viable integrarlos en el sistema eléctrico como cualquier central convencional.

Para desarrollar este proyecto, se ha elegido la red de Álava y ha contado con un conjunto de generadores entre los que se encuentran plantas de cogeneración como la de Iberdrola para Michelín o las instalaciones de Guascor y Zigor, los parques eólicos de Badaia y Urkilla, de Iberdrola Renovables, una planta fotovoltaica ubicada en el instituto de Diocesanas y una central hidroeléctrica, en Antoñana.

Estas instalaciones han sido agrupadas en una central virtual y han estado controladas mediante el sistema Spectrum de la compañía en la zona Norte, en coordinación con el Centro de Control Eléctrico de Red Eléctrica de España (REE).

Mientras que hay potencial para que una gran proporción del suministro de energía eléctrica se convierta en fuentes de energía descentralizadas, algunos temas importantes limitan la proliferación del uso de esta tecnología, incluyendo facturación y créditos de energía, control de la generación y estabilidad del sistema.

Para mantener el control y la estabilidad del sistema de energía en algunas redes, los consumidores vecinos necesitan consumir toda la energía eléctrica que un consumidor productor puede producir. Esto asegura que hay flujo de red desde los generadores a los consumidores en la red de distribución, incluso aunque haya una salida (outflow) local dentro de la distribución local. Con el crecimiento de los mercados de electricidad y la necesidad de acceso abierto a las redes, el generador distribuido podría tener más opciones para vender la producción excedente.

Tecnologías de generación distribuida

La reducción en la inversión de proyectos de generación a pequeña escala y el desarrollo de tecnologías punta en generación eléctrica de forma eficiente, confiable y de calidad han favorecido el desarrollo de la GD.

Las tecnologías de generación se pueden dividir en convencionales y no convencionales. Las primeras incluyen combustibles fósiles impulsando a microturbinas que dan respaldo al sistema. Las segundas se refieren a la energía renovable, como la microhidraúlica, geotérmica y biomasa, las turbinas eólicas, celdas de combustibles y celdas fotovoltaicas.

Las tecnologías de almacenamiento comprenden acumuladores de energía (baterías), almacenamiento a base de hidrógeno entre otras.

Citamos a continuación algunas de las tecnologías más utilizadas en generación distribuida:

· Cogeneración. Método de producción en forma secuencial energía eléctrica y térmica, donde esta última es útil a los procesos productivos en forma de un fluido caliente (vapor, agua, gases), obteniendo eficiencias globales de más del 80%. Sus capacidades son muy amplias, debido al hecho de que utiliza todas las tecnologías que abarca la GD.

· Turbina de gas. El combustible suele ser gas natural, aunque puede emplearse gas LP o diésel. Sus capacidades van de 265 kW a 50,000 kW; permiten obtener eficiencias eléctricas del 30% y eficiencias térmicas del 55%; los gases de combustión tienen una temperatura de 600°C; ofrecen una alta seguridad de operación; tienen un bajo costo de inversión; el tiempo de arranque es corto (10 minutos); y requieren un mínimo de espacio físico. Por otro lado, los gases de combustión se pueden utilizar directamente para el calentamiento de procesos, o indirectamente para la generación de vapor o cualquier otro fluido caliente.

· Motor de combustión interna. Utilizan diésel, gasóleo o gas natural; existen en capacidades de 15 kW a mayores de 20,000 kW; alcanzan eficiencias eléctricas del orden del 40% y eficiencias térmicas cercanas al 33%; su temperatura de gases de combustión es de 400°C; tienen un bajo costo de inversión, una vida útil de 25 años, alta eficiencia a baja carga, consumo medio de agua, poco espacio para instalación, flexibilidad de combustibles y su crecimiento puede ser modular.

· Microturbinas. Estas constituyen una tecnología reciente de GD, ya que exceptuando a algunos fabricantes, el mercado está a varios años de su comercialización total.

· Baterías. Son, entre otros, los acumuladores convencionales de plomo – ácido y las de Níquel – Cadmio, que presentan una densidad de energía almacenada del orden de 30 Wh/kg. Existen varios tipos de baterías en desarrollo, como las de Sodio - Azufre que alcanzan valores de densidad de 60 a 150 Wh/kg; las de Zinc – Aire con valores de 80 a 100 Wh/kg; y las de flujo (redox) o pilas de combustible regenerativas, que son las de Zinc – Bromo – Cloro y las de Bromuro de Sodio – Polisulfuro de Sodio.

· Energías renovables. Entre sus ventajas se encuentra la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (para biomasa), y en los demás casos estas emisiones son nulas. Entre las fuentes renovables, se encuentran: energía hidráulica, biomasa, solar, eólica, geotérmica, mareomotriz, entre otras.

Operación con interconexión

En la mayoría de los casos, un aspecto necesario en la GD es la interconexión con la red eléctrica, para poder cubrir cualquier demanda eventual de la GD y vender energía eléctrica a la red. En este sentido, la red energética ha de evolucionar a una red inteligente, si se quiere tener la interacción permanente y controlada por la Generación Distribuida.

Algunos de los aspectos técnicos a considerar en la interconexión son:

· Relevadores de protección

· Conexión del transformador

· Sistema de puesta a tierra

· Coordinación de protecciones y regulación de la tensión de la compañía

· Equipos de calidad de servicio

· Conformidad con normas de los convertidores de potencia

· Monitoreo y control remoto del grupo

· Mantenimiento preventivo y correctivo periódico

· Sistema de comunicación entre el operador privado y el controlador de la red de distribución

Las trabas legales y tecnológicas significan que la electricidad doméstica generada por el consumidor no puede mezclarse fácilmente ni de forma segura con el suministro eléctrico entrante. Las compañías eléctricas necesitan tener la habilidad de aislar partes de la rejilla de energía; cuando una línea cae, los trabajadores deben estar seguros de que no hay electricidad antes de que trabajen sobre ella. Las instalaciones de energía distribuida pueden hacer que el control de esas situaciones sea más difícil.

Con la llegada de electrónicas de potencia extremadamente fiables está llegando a ser económico y seguro instalar incluso equipamiento de cogeneración a escala doméstica en EE. UU. Estas instalaciones pueden producir agua caliente, calefacción y electricidad doméstica, siendo devuelta la energía sobrante a la compañía de energía. Los avances en electrónicas han cumplido los requisitos de seguridad y calidad de las compañías eléctricas. Los legisladores pueden actuar para eliminar barreras a la adopción de niveles crecientes de generación distribuida.

El Instituto de Ingenieros Electricistas y Electrónicos de Estados Unidos (IEEE) está preparando la norma eléctrica “IEEE-Standard-1547 – Standard for Distributed Resources Interconnection with Power Systems”, que será de uso exclusivo para normalizar las interconexiones y la operación de los sistemas de GD.

Beneficios de la generación distribuida

El auge de los sistemas de GD se debe a los beneficios inherentes a la aplicación de esta tecnología, tanto para el usuario como para la red eléctrica.

A continuación se listan algunos de los beneficios:

a) Beneficios para el usuario

· Incremento en la confiabilidad

· Aumento en la calidad de la energía

· Reducción del número de interrupciones

· Uso eficiente de la energía

· Uso de energías renovables

· Facilidad de adaptación a las condiciones del sitio

b) Beneficios para el suministrador

· Reducción de pérdidas en transmisión y distribución

· Abasto en zonas remotas

· Libera capacidad del sistema

· Proporciona mayor control de energía reactiva

· Mayor regulación de tensión

· Disminución de inversión

· Menor saturación

· Reducción del índice de fallas

Habrá necesidad creciente de operadores de red para gestionar activamente las redes, en lugar de pasivamente, como es habitual hoy en día. La gestión activa traerá beneficios adicionales para los consumidores en relación con la introducción de mayor oferta y competitividad. Sin embargo, el cambio a una gestión más activa puede ser difícil. Las redes de distribución de electricidad son un monopolio y firmemente regulado para asegurar que no exceden en beneficios a expensas del consumidor.

Factores que impulsan el desarrollo de la GD

Por todo ello, podemos analizar los factores que impulsan el crecimiento de la GD, clasificándolas en 3 áreas diferenciadas:

· Medioambientales

o Emisiones limitadas de gases de efecto invernadero

o Eliminación de construcciones de circuitos nuevos de transmisión y grandes plantas de generación

· Comerciales

o Incertidumbre general en mercados eléctricos favorece esquemas de generación pequeños

o GD es una ruta efectiva en costes para mejorar la calidad y confianza del suministro energético

· Regulación regional o nacional pública

o Diversificación de las fuentes de energía para asegurar la seguridad energética

o Apoyo para políticas competitivas

A pesar del empuje actual a estas nuevas maneras de aprovechamiento energético, podemos enunciar brevemente los retos más importantes para su desarrollo y evolución de manera sólida:

Retos técnicos:

1. Efecto de incremento de voltaje

2. Calidad de potencia

3. Protección

4. Estabilidad

Retos comerciales

5. Recuperación del coste de la gestión activa a través de los mecanismos de control de precios

6. Establecimiento de esquemas de incentivos para recompensar a las empresas que se conecten a la GD

7. Establecimiento de mecanismos de mercado que crearía un entorno comercial favorable al desarrollo de redes activas

Retos regulatorios

8. La ausencia de regulaciones que fomenten la GD eliminará las opciones de desarrollo de esta iniciativa. Se necesita políticas apropiadas para desarrollar y articular oportunidades que apoyen la integración de la GD en las redes de distribución actuales.

Debido a que la Generación Distribuida se conecta a la red de distribución, cada vez se están dedicando más esfuerzos al estudio de los impactos que ocasiona la Generación Distribuida en las redes de distribución a las cuales se conecta.

Los estudios que se realizan son muy diversos y variados. Los estudios más importantes se centran en:

· Incentivos a las tecnologías de GD para su desarrollo (mecanismos regulatorios: primas, tarifas, certificados verdes etc..)

· Las nuevas inversiones y La planificación de la Distribución teniendo en cuenta la GD

· Las potencias de cortocircuito en la red con GD

· Los servicios complementarios en la red con GD (regulación frecuencia - potencia, black start, control tensión - reactiva)

· Las pérdidas en la red con GD

· La operación y explotación de red con GD

· La seguridad del personal de mantenimiento con GD

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Traspasando las fronteras tecnológicas: superconductividad y almacenamiento eléctrico

La superconductividad es la capacidad que tienen algunos materiales para conducir energía eléctrica con resistencia y pérdida de energía nulas en determinadas condiciones. De este modo, la electricidad puede fluir por estos materiales sin perder intensidad, con lo que es lo mismo, se podría almacenar.

Esta capacidad intrínseca de algunos materiales, ocurre a -273ºC, es decir, en el cero absoluto de temperatura, donde no existe vibración de los electrones y por tanto la electricidad puede fluir por el material sin generar choques, es decir, sin resistencia eléctrica.

Desde su descubrimiento en 1911, se han realizado múltiples investigaciones para incrementar la temperatura a la que estos materiales obtienen su capacidad superconductora, ya que alcanzar 0ºK (-273ºC) requiere de un aporte de energía inmenso y todavía no compensa el coste/ beneficio que implica este proceso.

El santo grial de la superconductividad es encontrar un material que a temperatura ambiente se comporte como un superconductor, de manera que no se necesite un aporte de energía para conseguir esta capacidad.

Hasta la fecha, se ha conseguido alcanzar temperaturas de 135ºK (-138.15ºC) o 164ºK (-109,15ºC) bajo grandes presiones, pero no es suficiente como para ser utilizado en las necesidades de hoy en día debido a su alto coste y dificultosas condiciones de mantenimiento.

Sin embargo, recientemente se ha descubierto nuevas revelaciones con respecto a la superconductividad que podría dar paso a un nuevo salto en alcanzar el salto grial.

A través del estudio de las estructuras moleculares de los compuestos químicos, se ha descubierto que las propiedades magnéticas de los materiales influyen de manera determinante en el comportamiento eléctrico de los mismos. De esta manera, empiezan a abrirse nuevos caminos de investigación que podrían derivar en ponerse sobre la pista de construir materiales superconductores a temperatura ambiente, un descubrimiento que sin lugar a dudas equivaldría al premio nobel y que cambiaría radicalmente la tecnología, y por tanto, nuestra sociedad.

Entre otras aplicaciones que la superconductividad puede darnos, están las siguientes:

· Almacenamiento eléctrico

Dada la capacidad de hacer fluir la electricidad por estos materiales sin pérdidas de intensidad, si dispusiésemos el recorrido de la electricidad en una bobina, la electricidad podría estar circulando indefinidamente hasta que se demande su uso.

Si imaginamos una bobina de medidas kilométricas, podríamos llevar a poder almacenar cantidades ingentes de energía eléctrica. Entre otras posibilidades, podríamos obtener toda la energía eléctrica de tormentas y otros fenómenos naturales, obteniendo energía gratuita en milisegundos. Probablemente podría ser la manera más eficiente de obtener energía eléctrica. En un solo rayo, se produce 1 Terawatio en 30 segundos y calienta el aire a 20.000ºC, es decir, a 3 veces la temperatura del sol.

· Generadores eléctricos

Los generadores superconductores multiplicaría la eficiencia en un 99% y la reducción del tamaño sería más del 50%. Además, se multiplicaría la eficiencia en la transmisión de la energía generada en más de un 7000%.

· Militar

Las aplicaciones en el área militar son indefinidas. Entre otras podrían estar la aceleración de proyectiles y dispositivos aerodinámicos a una velocidad muchas veces más alta que en la actualidad, ya que dispositivos acelerados por levitación electromagnética podrían ser acelerados hasta barreras insospechadas. Por otro lado, los SQUIDs (detectores de campos electromagnéticos con una precisión muy alta) se utilizan para detectar submarinos, dispositivos electromecánicos, incluso para detectar la presencia humana a través de la utilización de animales entrenados, como los delfines.

En este sentido, una de las aplicaciones más impactantes sería las “eBombs”, es decir, bombas que generan un campo magnético tan potente que generaría un pulso electromagnético capaz de destruir cualquier equipo o dispositivo electrónico del enemigo, tanto a campo abierto como también en zonas urbanas.

· Imágenes médicas

La resonancia magnética podría multiplicar su eficiencia mediante el uso de materiales superconductores, así como los dispositivos Squids de detección de campos electromagnéticos diminutos.

· Transporte

Utilizando electroimanes formados por superconductores, se puede lograr la levitación. Esto se utiliza en la actualidad en los trenes MagLev donde se puede llegar a velocidades infinitas con un gasto energético muy inferior al habitual con otros tipos de energía. No obstante, existen multitud de aplicaciones para la levitación, fundamentalmente aplicadas al transporte (coches, trenes, submarinos, etc). También se utilizan en los aceleradores de partículas.

· Superordenadores

La velocidad de transmisión de datos en los ordenadores podría incrementarse por 1000 con materiales superconductores, o incluso por más aplicando la mecánica cuántica (localización de un mismo electrón en 2 sitios a la misma vez)

Las aplicaciones son enormes y realmente suponen un cambio radical en muchas áreas científicas y tecnológicas que supondrán una transformación de nuestra sociedad hacia nuevas fronteras de desarrollo y evolución humana.

Exponemos algunos ejemplos reales en algunas de las aplicaciones de la superconductividad:

· Detroit, EEUU

Hace ya 7 años que en un distrito de esta ciudad cambiaron 8 Toneladas de cable de cobre por un cable superconductor de primera generación de 110 kg. El espacio que dejo el cable antiguo deja la posibilidad de expandir su capacidad mucho más de la demanda de años venideros. De esta experiencia exitosa, se ha seguido implementando distintas aplicaciones de cables 1G, e incluso hacia aplicaciones 2G.

Las experiencias de ciudades como Detroit, han hecho que otras ciudades implementen redes de distribución de alta potencia basadas en superconductores en los centros urbanos como Nueva York, Columbus, Amsterdam, Copenhague o Seul.

· Manhattan, Nueva York

La empresa AMSC recientemente vendió un cable superconductor de alta temperatura de 17 km para desarrollar la red de Manhattan. Este producto que suministra 10 veces más potencia que la equivalente en un cable de cobre, se denomina Super redes seguras (secure super grids), porque evita las caídas de tensión. Esto se debe por la característica de un superconductor de que una vez que el cable llegue al máximo de corriente, cesa de conducir y se transforma en resistivo, así que bloquea las caídas de tensión.

· Parques eólicos

Si los cables superconductores de alta temperatura llegan a cumplir la promesa de la reducción de pérdidas por transporte a un precio aceptable, ayudará a la viabilidad de los parques eólicos para transmitir su energía a largas distancias hacia redes de distribución establecidas. Por ejemplo, el gobierno de EEUU está considerando la implementación de estos superconductores para unir la energía eólica con otras energías renovables en las ciudades más grandes del país, fundamentalmente cerca de la costa.

Además, esta tecnología podría instalarse dentro de los aerogeneradores, reduciendo a un tercio el tamaño y a un cuarto el peso de los actuales. Esto facilitaría e incrementaría los aerogeneradores offshore, además de reducir los costes de generación eléctrica hasta un cuarto.

De hecho, la enorme eficiencia y la densidad de energía que los aerogeneradores superconductores están consiguiendo, representa la mejor solución para abordar los retos técnicos y económicos a la que la industria de las energías renovables se enfrenta hoy en día.

Por todo ello, podemos decir que la superconductividad dejo de ser un sueño del futuro y es una realidad del presente. Especialmente por su capacidad de doblar la producción eléctrica en comparación con los actuales aerogeneradores, además de su capacidad de reducir notablemente las pérdidas de transmisión y distribución.

Otros sectores como la hidroeléctrica o la maremotriz pueden ser las siguientes en aplicar dicha tecnología. Por esta razón, los inversores han de tener muy en cuenta las posibilidades reales que esta tecnología está brindando a nivel mundial, ya que realmente es una tecnología que cambia radicalmente las reglas del juego.

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